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ADVIENTO NAVIDAD 2009 Muy queridas hermanas; Unidas a María comencemos nuestro camino de adviento. Contemplemos a esa mujer joven, sin experiencia, viviendo en un ambiente de sencillez rural y con pocos conocimientos, que en el campo religioso estarían casi limitados a los que adquiría en su constante asistencia sabática a la sinagoga, como buena y fiel judía. María estaba comprometida con un joven, al que, sin duda, amaba,tiernamente por todo lo bueno que había ido descubriendo en él. Sentiría una nueva energía brotando de su corazón al pensar en formar un hogar donde el amor, la armonía y la paz fueran la guirnalda de sus vidas, unidas en el camino del Dios de Israel. María, precisamente porque era sencilla y exquisitamente sensible, tenía sus sentimientos humanos muy a flor de piel y, no dejaría de soñar como cualquier joven de su edad.
Pero un día Dios entra, de lleno y por sorpresa, en la vida íntima de María y le habla en un lenguaje que ella no entiende. Le comunica que ha sido elegida para ser la Madre del Mesías, que ha hallado gracia delante de El y que todo se realizará por obra del Espíritu Santo. María, que no sabe dar a Dios más que plenitudes, aunque se turba, no pierde la serenidad; pone todo su ser, sus sentidos, su inteligencia, su madurez y responsabilidad en la respuesta a la Palabra que se le ofrece... Ella contempla ante si la figura de ese Dios que nunca fuerza, que espera con amor y respeto infinitos, la decisión del ser humano, y lo deja todo generosamente en sus manos de Padre. Su respuesta saltará de siglo en siglo, de alma fiel en alma fiel: “FIAT”... Concluye la espera del Ángel que tiene ya la más bella respuesta humana para ofrecer a Dios. |